sábado, 18 de abril de 2015

Lucio Feuillet. Financiando mi proyecto con los fans

Foto archivo página oficial 
Uno de las dificultades más comunes que enfrenta un músico o una agrupación cuando se propone grabar un disco es la financiación. En algunos casos esta problemática frena los procesos o interfiere a tal punto que el trabajo se queda en el camino.

En los últimos años han aparecido estrategias para la consecución de recursos que permiten a los artistas financiar sus trabajos. En Colombia uno de estos ejemplos es el de Lucio Feuillet, que con una estrategia crowdfunding logró, por un lado financiar la parte final de su disco y por otro vincular a sus seguidores en el proceso final de su trabajo discográfico. Convirtiéndose en uno de los primeros artista en llevar a cabo una campaña crowdfunding con éxito en el país.  

El pasado 20 de marzo de 2015 tuve la oportunidad de reunirme con él en un salón de onces en la carrera novena con calle 52 en la ciudad de Bogotá D.C. y conversar sobre los detalles de todo este proceso. Esto fue lo que me contó. 



Entrevista a Lucio Feuillet

John J. Osorio V. ¿Cómo conoce la estrategia Crowdfunding para financiación de proyectos?

Lucio Feuillet. Yo en ese momento estaba tocando con un cantautor llamado Andrés Correa y terminando mi disco, estaba en los últimos procesos.  Él ya tenía cuatro discos y fue muy bonito estar ahí. Estábamos compartiendo varios escenarios donde yo tocaba guitarra. Entonces, en varias charlas él  me comentó que varios amigos cantautores estaban haciendo (la campaña Crowdfunding) en Argentina. Él conoce el circuito de cantautores latinoaméricanos. Me contó: “varios amigos están haciéndolo. Es simplemente que tú subas tu proyecto”, y me contó todo el rollo. A mí me dio mucha emoción hacerlo porque además de la posibilidad de recaudar el dinero estaba esa comunicación con el público y esa interacción; en un proceso de expectativa del primer disco eso iba a ser bien bonito.

Luego llegué de un viaje a mi casa y empecé a investigar. Él (Andrés) me comentó que habían varias plataformas aquí en Colombia, me metí a las plataformas y vi que todos los proyectos estaban en ceros y que no habían recaudado nada. Me dio mucho miedo y fue un bajón: meterle tanto la ficha al trabajo y recibir una desilusión de entrada, pues como que en ese momento no estaba tan preparado y no me animé. Y así conocí ( la estrategia crowdfunding) .

J.J.O.V. ¿Cuándo decide tomar la decisión de usar la estrategia crodwfunding para su disco?

L.F. Ya estaba en un 90% de la producción (del disco) lista y faltaba la edición, que es el “prensaje”. Yo quería tener la edición física pero no tenía recursos y no sabía cómo conseguirlos. Hubo varias ideas como algunas convocatorias, premios del Ministerio (de Cultura) y bueno, apliqué a todo eso pero eso se demora mucho: son procesos muy largos. Uno se presenta y como a los cuatro o cinco meses empieza a ver los resultados,  es un tiempo en que uno no sabe nada, tampoco se puede publicar porque  te exigen algunas condiciones como que (los temas) deben ser inéditos y una cantidad de cosas que a veces son perjudiciales: tiene como sus dobles filos.

Un amigo que estaba con la intensión de colaborar mucho… Camilo Arango se llama, me llamó y me dijo: te tengo la forma para que logremos la edición del disco y hagamos algo. Él trabaja mucho con la parte digital y además trabaja en el Ministerio de Cultura y tiene mucha idea de las nuevas tecnologías. Me comentó (sobre las campañas crowdfunding) y volví a la primera impresión que tenía. En ese momento sentí que el proyecto estaba más respaldado. Tal vez la primera vez me sentí muy solo y con muchos miedos, pero la segunda vez con el apoyo de él y con el entusiasmo tuve un impulso importante y decidí, gracias a esa iniciativa, formar un grupo de trabajo. Llamé a cuatro o cinco amigos cercanos para hacer una estrategia y para preguntarles si querían hacer parte de esa experiencia de la financiación y decidimos que independiente de lo que pasara íbamos a aprender mucho y nos iban a quedar unas buenas conclusiones del porqué lo logramos o por qué no lo logramos o qué es lo que estaba pasando: si funciona o no funciona. Desde ese punto de vista ya no tenía ningún miedo, porque así no pasara nada en la financiación iba a ser una muy buena experiencia y además sentirse en un trabajo de grupo es muy importante. Si uno se cae hay alguien que te levanta y uno también está trabajando para mostrar los resultados y pues estaba toda esa energía ahí fluyendo. Ahí fue que nos decidimos y hubo un equipo muy importante que estuvo en todo el proceso.

J.J.O.V. ¿Cómo se vinculaban las personas que querían hacer parte de la campaña?

L.F. Había varias retribuciones. El crowdfunding es básicamente subir un proyecto a internet e invitar a cualquier persona a hacer donaciones  y uno (como artista) se compromete a darles ciertas retribuciones por las donaciones que hagan. Nuestras retribuciones estaban desde entregar tres canciones (en formato) digital, entregar el álbum en digital, discos en físico, discos firmados por todos los integrantes del grupo; de ahí venían unas retribuciones más grandes como “te entrego el disco y cantamos un rato” o preparábamos una serenata para alguien especial. Los valores iban subiendo, iban desde $10.000 COP hasta un millón que era: tú me mandas una historia y te hacemos una canción. Por ejemplo el (aporte) de los autógrafos era de $70.000 COP, y yo te mandaba el disco a cualquier parte de Colombia con la firma de todos, con los agradecimientos. Iba en diferentes rangos la retribución.

J.J.O.V. Luego de todo este proceso. ¿Cómo fue la relación que se estableció con las personas que se vincularon a la campaña?

L.F. Fue muy positiva, muy buena. Es un lazo que arranca y que se tiene una visión de mantener. Siempre hubo mails (a los seguidores) contándoles que iba pasando, después enviarles la música con las firmas, estar pendientes si les llegó.

Se han creado lazos muy importantes, por ejemplo hubo una chica que compró una canción. Fui y la cantamos en un día muy especial para ella y para la persona a la que se le hizo la canción. Son lazos que arrancan y son personas muy importantes dentro del rango de seguidores que uno empieza a construir. Son personas que creyeron ciegamente en que tú te comprometías con algo y lo ibas a hacer. No hay un contrato legal cómo: ¡Ey, mi disco!, sino que siempre todo está en la buena voluntad tanto de la persona que te aporta como de uno en ofrecer algo que tiene.

J.J.O.V. Una vez estuvo el álbum. ¿Cómo se hizo la difusión?

L.F. Partimos siempre de las redes, redes muy pequeñas que tenemos nosotros. Obviamente (también) redes sociales: Facebook, Twitter, yo tengo un blog. En ese entonces no estaba la página, creo que estaba una versión beta con algunos videos, pero fue básicamente en redes y algunos comunicados de prensa para contarle a algunos medios, y muchos medios se interesaron y nos llamaron. También hubo divulgación en medios masivos como radio, periódicos…

J.J.O.V. ¿Fui difícil llegar a estos medios?

L.F. Pues no. Nunca llegamos a medios como Caracol o RCN; nunca lo hicimos por ahí. Pero sí periodistas, por ejemplo de Radio Nacional o de periódicos. Teníamos algunas bases (de datos) y mandábamos los comunicados, realmente no es difícil en la medida que tengas claro quién te puede hacer caso o a quién puede importar o a quién no. Claro, si uno quiere llegar y estar veinte minutos en un programa de prime time en Caracol o RCN, se puede decepcionar fácilmente, pero si uno tiene objetivos muy claros de llegarle a un periodista que quizá le puede interesar,  de pronto si te pueden hacer algo de caso y les puede interesar divulgarlo.

Ese trabajo (en estos medios) sirve básicamente para que la gente que está pendiente se entere de lo que está pasando. Pero la gente más cercana es la que muy posible te hace una colaboración. No existe la cultura en nuestro país de donaciones. Entonces si uno hace medios masivos es muy raro que alguien de la nada vaya a hacer (donaciones) a menos de que estés en La W o una cosa así muy fuerte, pero creo que el poder de esto es arrancar de los círculos pequeños y estos se van haciendo más grandes.


J.J.O.V. Hablando de lo musical. Usted vincula a su propuesta bambucos, bosa nova, entre otros, en un concepto  que algunos traducen como “pop artesanal”. Hábleme un poco de eso.
L.F. Esta idea nació hace varios años, y arrancamos con un grupo de amigos con los que tocaba en bares y “chisguabamos”. Yo les planteé  la idea de que ya quería hacer mi música, mis canciones que tenía por ahí guardadas. Creía que era el momento, ya me sentía más sólido. Son procesos que tú como músico sabes que uno va viviendo.

La producción del álbum la hicimos con Ricardo Muñoz, que es el teclista, y yo. Nos sentamos como un año a ver las canciones, a “maquetear”, a remendarlas y resultó todo siendo muy acústico, muy rústico, muy cálido; siempre toda esa mano de obra en todos los procesos, no hay programaciones, sino que está como la nota musical (limpia). Se vio mucho toda esa artesanía en la elaboración  y todo pensado en la grabación, porque la grabación de este primer álbum iba a ser en bloque, siempre se pensó hacerlo en bloque. Y pues los arreglos y las maquetas tenían que estar totalmente listas para que al momento de grabar fuera muy efectivo. No era una improvisación, no era un ensamble Jazz… Las canciones de por sí siempre han estado en el género del pop pero todos los arreglos y como fuimos enfocando toda la propuesta vio muchísimo a Latinoamérica, vio a la raíz. Tú mencionas bambucos, bosa nova, boleros, pero hay salsa, cumbia y resultó ser muy latinoaméricano.

Ya cuando la propuesta sale es difícil contarle a la gente todo esto. Y entonces en una entrevista que me hace Luisa Piñeros para Radio Nacional (Señal Radio Colombia) le voy contando todo esto y voy diciendo términos como pop, Latinoámerica, artesanal y ella en una nota para la revista Música dice “El pop artesanal de Lucio Feuillet”. Ella redondea esa idea que teníamos pero que uno como músico no se encarga de escribir de cómo le hace entender eso a la gente. Esto redondeó mucho de lo que teníamos pensado pero cuando (ella) lo puso en el título fue muy bonito; ha sido el reflejo de este primer álbum sin decir que ese sea el horizonte de toda la propuesta sino que ahí vamos haciéndole. Y pues resultó siendo eso: canciones que dentro del pop miran mucho la raíz, que está presente Latinoamérica, esa calidez que representa lo artesanal y que son obras únicas que no se hacen en serie, no se repiten, siendo eso que siempre buscamos con Ricardo desde la producción.

J.J.O.V. ¿Cómo se plantea la temática de las letras?

L.F. De una manera muy natural. Este primer álbum recoge, como te decía, canciones que tenía por ahí guardadas y que a veces se diferencian una de otra en tiempo. Se pensaron como canciones sueltas y las temáticas hablan, unas para la tierra, la familia, los amigos; otras del amor, el desamor y están como muy de forma natural, de vivencias personales, de las vivencias de los amigos. Hay tres canciones que no son mías, son del bajista que también (van) en una forma de contar muy sencilla, sin muchos ornamentos; es muy cercano todo. El término cercano lo hemos utilizado bastante porque resulta que cuando escuchas la música sientes que todo está cerca y las letras  también siguen esa línea. Por ejemplo ahora que estoy pensando en el segundo (álbum) ya tengo la idea y se piensa uno un poco más las letras pero las primeras fueron muy naturales.

J.J.O.V. Este es un proceso que lleva mucho trabajo. ¿Cómo no cansarse en el camino?

L.F. Siento que mucha gente se cansa porque tal vez generan muchas expectativas, mucha ambición, mucha pretensión o simplemente se crean mundos que no son reales, y que si son reales, son muy difíciles de alcanzar. Este proyecto siempre tuvo algo claro ─también por los procesos que llevamos─. Siempre fue: hagamos música, pasémosla bien, (fue) divertirnos, aprender;[ej.]  hagamos esto, retomemos. Siempre es emocionante cada paso que uno va dando,  que por pequeño que sea, se vuelve muy emocionante; entonces así es difícil cansarse o aburrirse. Ha sido una forma de ver el camino; siempre viviendo cada paso con mucha emoción: viviéndolo al máximo. Todo el proceso de grabación fue increíble, los ensayos; llegar al estudio, la complicidad que se manejó. Luego los conciertos, la campaña crowdfunding… Todo lo que hemos vivido. Desde el comienzo fue un proyecto de vida realmente. Verlo así pero irlo caminando en la medida que debe ser, sin pretender llegar a un punto y aburrirse fácil. Y obviamente todo lo que va llegando es ganancia. Porque si tú haces esto para llegar a un punto y no lo consigues va a ser un golpe muy duro y además no tiene que ser así. La música es algo muy natural que debe hacerse con ese amor. Ya el hecho de hacerla y compartirla en algún concierto eso es muy bonito.

J.J.O.V.  ¿Cómo mantener la relación con los seguidores y hacer que sigan interesados después de la campaña?

L. F. Primero siendo muy consciente desde la comunicación; no dejar mucho tiempo sin decir nada. Como te lo mencionaba hace un rato, son lazos que se pueden romper fácilmente. Siendo muy comprometido con el proyecto, creo que si uno está comprometido cien por ciento con el proyecto las personas que te rodean van a sentir que su respaldo está sirviendo, van a sentir esa complicidad y van a alegrarse siempre de lo que está pasando.

Clave las redes sociales. No perder nunca la comunicación. Eso poco a poco lo he aprendido. Yo no era tan bueno “posteando” una vez al día en Facebook o en Twitter;  sino que yo dejaba eso ahí, pero dejar eso ahí es precisamente la posibilidad de que mucha gente no sepa en qué andas y probablemente esos lazos se van a romper. Si tienes algo que contar como un concierto, entonces tratar de ser creativo, invitar a la gente. Hacerle a todas las personas que están cerca de ti participes de tu camino. Creo que desde el crowdfunding aprendimos eso.

En este momento la industria de la música ha cambiado tanto que estos círculos que son pequeños:  tus amigos y los amigos de ellos, la gente de tu región ─yo soy de Pasto─, está muy pendiente y se siente orgullosa. (Estos) son lazos que hay que alimentar, hacer que crezcan y esos lazos seguramente se pueden hacer más grandes con los círculos de las personas que están pendientes de lo que estás haciendo. No desaparecerse.

J.J.O.V. Después de su experiencia. ¿Cómo ve el mercado nacional?

L.F.  Siento que estamos en un momento muy importante de proyectos de gente que está haciendo cosas increíbles y que tienen mucho contenido. Además se sustentan muy bien técnicamente y tienen propuestas que están consolidando muchos públicos, incluso han salido y sembrado en otro lado y (esto) les ha permitido volver. Estamos en ese momento de muchos proyectos y eso está haciendo que haya más espacios. Es difícil encontrar espacios para compartir la música. Hay cada vez más bares, porque hace unos seis años habían muy pocos, pero todavía no es suficiente (para) el alcance que tiene la música respecto a la forma de compartirla y de divulgarla ya sea vivo o en diferentes circuitos. Pero en la medida que estos proyectos sigan creciendo, sigan siendo más sólidos, más “profesionales”; refiriéndome a su forma de financiarse, ser muy robustos en su misión, etc., tendrán que llegar más espacios. A veces es difícil saber para dónde se coge, cómo circular. Sí, están los mercados culturales (que son cada vez más), las ruedas de negocios, las convocatorias pero a veces hacen falta lugares y se hace difícil. 


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